sábado 14 de noviembre de 2009

Frases ... Charles Mingus

Don't call me a jazz musician. The word jazz means nigger, discrimination, second-class citizenship, the back-of-the-bus bit!

La palabra jazz significa negro, discriminación, ciudadano de segunda clase, él último mono. ¡No me llames músico de jazz!

miércoles 22 de julio de 2009

Definición de Jazz

Tal vez, desde sus orígenes, el jazz ha sido siempre eso, un desafío. Esa exhalación súbita, esa música híbrida a la que Georges Perec llamaba "la cosa", fue ya desde sus comienzos un reto, la aventura de entrar en el mundo de las incesantes búsquedas de los más artísticos estilos personales: un universo de continuas búsquedas individuales en la frontera que colinda con el filo de las cosas posibles. A fin de cuentas, el jazz verdadero siempre ha sido una música que básicamente ha representado innovación, llama azul. Bill Evans lo tuvo siempre claro: "Cuando Charlie Parker, Miles Davis y Fats Navarro tocaban bebop eran considerados bichos raros, y ahora es la música que todo el mundo toca. Para mí, jazz significa que tienes que ser original y tomar riesgos; de otro modo la música no crece, y si no crece, se muere".

El resto del artículo, de Enrique Vila Matas, en El País (Por cierto, que Miles Davis nunca vivió en Nueva Orleans, un error lo tiene cualquiera)

jueves 11 de junio de 2009

Primer Concierto

A la simbólica edad de 33 años, Charlie Parker había alcanzado la cima artística, y su vida se encontraba, lamentablemente, en un punto de retorno. Miles Davis, en cambio, se encontraba en plena fase creativa, estableciendo las bases de uno de los big-bangs del jazz, en su viaje de no retorno hacia el fin de la música. Y tantos otros, no llegaron a ver tantas primaveras, sin por ello dejar su marca indeleble en los discos y en los libros.

A esta simbólica edad, llego al primer mojón: mi primer bolo. Después de unos cuantos años torturando a los vecinos con aullidos y estertores que intentaban simular fraseos de Clifford Brown, filigranas de Lee Morgan o sugerentes melodías de Chet Baker, ha llegado mi hora..

En este blog, dedicado con admiración a mis filias - y algunas pocas fobias - musicales y a gran cantidad de figuras de la música, hoy me permito este autoregalo, para dejar mi marca, si no en la historia de la música, sí por lo menos en mi historia particular.

jueves 14 de mayo de 2009

HUGH MASEKELA: Escuchar antes de leer



Antes de leer lo que yo escribo, que poco o nada tiene que ver con el sonido de Hugh Masekela (Fliscornista, Sudáfrica, 1939) - que si el apartheid, que si la influencia de un disco recopilatorio de Miles Davis, etc.. - espero que hayáis escuchado algo de este tema, al parecer lo mejor que grabó este señor según nuestros amigos los críticos – los que nunca hay que leer antes de escuchar algo.

A pesar de todos los sinsabores de la vida, siempre hay música, siempre hay una salida. Y siempre será mejor el agujero que se haya cavado uno mismo al paraíso que nos propogan los desabridos políticos y sucedáneos (véase blog de Troglo Jones ;) ).

En fin, si queréis más, os recomiendo que os regalen Spotify, donde hay más de Masekela, más buena música y nada más.

lunes 30 de marzo de 2009

Pasos de Gigante

El primer disco de jazz que compré fue ese hito o punto de referencia musical que es Giant Steps.

El tema Giant Steps, que encabeza el disco, es uno de mis predilectos. Ahora me vienen a la mente las cinco primeras notas del saxo tenor en el tema, como cinco primeros pasos del gigante en el que se iba a convertir Coltrane, un icono en la historia de la música.

Si una palabra sirve para definir la música de Coltrane en este disco, esa es, a mi modo de ver: perseverancia. El empuje de Trane por fraguar su propio sonido, su propia historia.

miércoles 18 de marzo de 2009

Mi primer y único amor

Precioso tema. Maravilloso.

La intro de John Coltrane... qué más se puede decir. Sólo hay que escucharla. En casos así, más valen 11 notas que 1000 palabras...

El caldo de las brujas

En estos tiempos duros, de incertidumbres varias, crisis y cambios climáticos, nada como echar la vista atrás para comprobar que cualquier tiempo pasado no sólo no fue mejor, sino que incluso... ¡fue más chungo!

Hace poco se ha celebrado con justicia el 50 aniversario de Kind of Blue, con artículos en revistas y posts a tutiplén. No voy a dejar pasar la oportunidad para aportar mi grano de arena.

Pues digo yo que lo asombroso no es que Miles grabara ese disco perfecto en el 59, el no va más es que, 10 años después, se descolgara del resto del universo jazzístico con el inclasificable Bitches Brew, ese disco donde Miles se convierte, más que nunca, en el Principe de la Oscuridad, donde empieza a coleccionar tanto críticas impías como abrazos entusiastas desde los más ignotos rincones del stablishment artístico.

40 años han pasado desde entonces, y aunque pocos han recordado este aniversario, no se puede dejar de escuchar esta música sin dejar de sentir algo diferente en el cuerpo.